No me pegues que me duelen
el alma y el corazón,
no soy un objeto que usas,
ni tu propiedad, señor.
Cicatrices me has dejado
en la mente y en el cuerpo,
creyendo que soy tu esclava,
pensando que eres mi dueño.
No me pegues que sufriendo
me paso la noche entera
y mi amor va agonizando
en la oscuridad más negra.
Me lastiman tus vocablos,
tus golpes enfrían mi alma,
violencia verbal y física
sobre mi cuerpo se lanzan.
Noto tu mirar de fuego
quemando mis emociones,
me observas con aversión
embriagado en tus licores.
Tus gritos llenan la casa,
los niños miran y lloran,
me aporreas sin piedad,
tirando y rompiendo cosas.
Y de pronto, entre tus manos,
mi cuerpo yace sin vida.
Pégame, que ya no siento,
ni me duelen las heridas.
Atrapada en telarañas
y sinuosos laberintos,
que conducen a la nada,
a la muerte y al abismo.
Sin presente, ni futuros,
aislada y en las sombras,
con la mirada perdida,
su victoria es la derrota.
Con su cuerpo está pagando
las angustias y tormentos,
con los gritos, el castigo
de vivir en el infierno.
Debería escapar, marcharse,
de ese sufrido destino,
indefensa, algo la ata,
la dependencia y sus hijos.
Ella agacha la cabeza,
el temor lo hace mas fuerte,
somete para tenerla
y convertirse en valiente.
Frágil ser, sin fortaleza,
va sintiendo el desamparo,
la justicia que no escucha,
¿Quién le brindara una mano?
Ayudemos a mujeres
que sufren de dependencia,
¡Basta de los malos tratos,
y víctimas de violencia!
Mostrando entradas con la etiqueta Violencia de Género. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Violencia de Género. Mostrar todas las entradas
miércoles, 27 de noviembre de 2013
Suscribirse a:
Comentarios
(
Atom
)